Hace tiempo que no cuento nada de como va el curso, y no es que no haya pasado cosas
Cuanto a los estudios, en informática ya terminamos el paquete de Office, creo que lo tengo aprobado. Hicimos también Word avanzado y el examen bien. Ahora empezaremos con Contasol, Facturasol y Nominasol. Que no creo que sea nada de otro mundo, ya que básicamente es aprender donde introducir los datos.
Administración y contabilidad e otro cantar. Las mates no terminan de encajarme, aunque voy acertando 5 de 10, a ver si apruebo raspadito.
Ahora mismo estamos con la contabilidad en sí, como Libro diario, Mayores, Balance de sumas y saldos, cierre y demás.
Si lo hago concentrada no se me da mal, pero si me despisto, ya no cuadra nada,jajaja
La anécdota del curso fue hace un mes y casi me cuesta la expulsión a mí y a otra alumna.
Esta chica entro casi con un mes de retraso, pero al conocer la profesora y haber hecho otros cursos anteriormente, se adapto bien. El problema es que no le debo de haber caído bien, y cada cosa que yo hacía, decía en clase siempre había algún comentario jocoso de su parte, incluso algunas veces me sentía ridiculizada.
Aguanté un tiempo, pasando de ella y sus “paridas”, hasta que un día después de las típicas frasecitas suyas y órdenes ( que a esta le gusta mandar ), reventé en plena clase y le dije que se fuera a mandar a su casa y que me dejara en paz de una puñetera vez.
Se calló y la profe para relajar la cosa, nos mandó a todos a fumar un pitillo. En el pasillo la tía esta, se iba riendo y ya “quemada” me acerqué y le dije que no me volviera a dirigir la palabra ni en clase ni fuera, que me dejara tranquila.
No se le ocurrió otra cosa que reírse en mi cara, perdí los estribos y le dije que se fuera a reír de su puta madre! La tía empezó a pegarme con la muleta ( recordáis que os dije que todos teníamos minusvalías…), y yo a puñetazo limpio, hasta que nos separaron.
Sé que perdimos la compostura las dos, pero no supe aguantar y casi nos cuesta la expulsión a ambas. Ahora esta todo olvidado, ya no se burla de mí, y incluso hablamos fuera. Pero sigue estando ese rencor ahí entre las dos!
AHORA la tía se cambió el bastón de madera, por uno de acero….
Voy a tener que ir “armada” por si acaso,jejeje
