Ayer me tocó ir al médico de cabecera a renovar recetas, en esta situación, lo peor es haber retraso, cola interminable o aguantar el tipic@ pesado de turno que nos cuenta todaaaaaaaaaaa su vida.
Pues no, tuve suerte y solo había un abuelo delante mía, pero no uno cualquiera. Este era un abuelo “tecnológico”. Estaba sentado con su móvil / mp3 o algo parecido, escuchando música.
Hasta aquí todo bien, pero cuando le llegó su turno de entrar a consulta, se lió la marimorena…..no era capaz de desconectar el aparato. Y por más que le daba a botones (mientras desconectó los cascos y se escuchaban sevillanas a muy buen volumen,jeje), el pobre solo decía que estaba bloqueado y por más teclas que pulsara no daba apagado el aparato. En estas el médico llamándole desde la consulta y yo intentando no partirme de risa.
Por fin desistió de apagarlo y sin otra alternativa, entró a consulta al sonido de sevillanas,jejejeje
Cuando salió ya no sonaba nada, de las dos una, o le quitó la batería para apagarlo o el medico no le gustaba la música y se lo tiró por la ventana
…







Al menos esran sevillanas y no esa "música sound" que me parece más bien puro "noice" o alguna tonadilla disgustante e intromiza donde no se gusta ni armoniza.... como ciertos "rings" de celular que mujen, cacrean o pero aún tocan melodías muy bailables en medio de misas o velorios.... o fragmentos de barrocos en medio del pub...
ResponderSuprimirPobre hombre... seguro que algun nieto se lo dejó para vacilar y al final ... pero bueno, nos puede pasar a cualquiera. ¡ Que gracioso !
ResponderSuprimirMadre mía qué aventura :)
ResponderSuprimirHay una tercera posibilidad: que el médico se haya puesto borde y el abuelo le haya estampado el aparato en plena chola.
ResponderSuprimirBlogsaludos
es que esto de las tecnologías está muy bien... hasta que dejamos de entenderlas
ResponderSuprimirJeje, pobre hombre...Alomejor simplemente el médico le enseñó a apagarlo ^^
ResponderSuprimirY luego hablan de los médicos.
ResponderSuprimirPobre hombre, qué mal rato debió pasar jajajaja
ResponderSuprimirSituaciones como esta justifican la espera.
ResponderSuprimirHola Ana, seguramente el médico se lo apagó amablemente, jajajajaja.
ResponderSuprimirQue tierno el abuelo con el mp3, jajajaja.
Besos
Hola Ana
ResponderSuprimirAl menos la espera fue divertida, porque a veces, se hace lenta y pesada.
Pobre hombre, menudo apuro llevaría al no poder apagar el móvil. Esperemos que el médico no le tirara el móvil ;).
Besotes.
Pobre "Agüelo", ¡menudo soponcio!
ResponderSuprimir¡Je,je!
jeje, simpatica anecdota... lo de no encontrar el apagado no me ha ocurrido, pero lo de desconectar los cascos y empezara sonar la musica a todo volumen, sin darme cuente, eso si!! jajaja
ResponderSuprimirPaso rápido para desearte un Feliz 2012!!!
ResponderSuprimirUn beso guapa!
Jajajjajaja, ¡qué bueno!
ResponderSuprimirya no sigues con el blog?
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